El microcemento se ha puesto de moda en reformas de baño, y con razón: no tiene juntas, se aplica sobre el alicatado que ya tienes y cambia una habitación entera sin obra de derribo. Pero como todo lo que se pone de moda, se cuenta a medias. Vamos con lo que aguanta y con lo que no.
Lo que sí aguanta
El agua, si está bien sellado. El microcemento en sí no es impermeable: lo es el sellador que va encima. Bien ejecutado, con su imprimación, sus capas y su sellado, un baño de microcemento aguanta el uso diario sin problema, plato de ducha incluido.
La limpieza normal. Agua y jabón neutro, todos los días, sin despeinarse.
El movimiento de la casa. Al aplicarse con malla y en capas finas, tolera las pequeñas dilataciones de una vivienda mejor que un material rígido.
Los golpes cotidianos. Que se te caiga el bote del champú no le hace nada.
Lo que no aguanta, y conviene saberlo antes
Los productos agresivos. Lejía pura, salfumán, desincrustantes fuertes, limpiadores ácidos de cal. Atacan el sellador, y cuando el sellador se va, el microcemento queda expuesto y se mancha. Esta es, con diferencia, la causa número uno de un baño de microcemento estropeado.
Un soporte que se mueve de verdad. No es lo mismo una dilatación pequeña que un suelo con fisuras vivas o un alicatado que suena a hueco. Si la base se mueve, el microcemento se fisura, porque es continuo y no tiene por dónde repartir ese movimiento.
La falta de mantenimiento del sellado. El sellador se desgasta con los años. En un baño de uso diario toca renovarlo cada cierto tiempo. No es una avería: es mantenimiento, igual que barnizar una madera. Lo que pasa es que casi nadie te lo cuenta al venderlo.
Suelo y paredes no son lo mismo
En un baño, la pared lo tiene más fácil: recibe salpicaduras, no agua a presión ni peso. El suelo y sobre todo el plato de ducha son la parte exigente, y ahí es donde se nota si el trabajo está bien hecho.
En zona de ducha, lo que decide no es el microcemento: es la impermeabilización que va debajo. El microcemento es el acabado, no la barrera. Si alguien te ofrece microcemento en una ducha sin hablarte de qué lleva por debajo, esa es la conversación que falta.
Cuánto se tarda, en la práctica
Un baño completo suele llevar entre cuatro y seis días de trabajo, contando la preparación del soporte, las capas de microcemento con sus tiempos de secado entre una y otra, y el sellado final. Después conviene esperar unos días más antes de darle uso intensivo, para que el sellador termine de curar del todo.
No es un fin de semana. Cualquiera que te lo venda como un trabajo de dos días está recortando por algún sitio, y lo más probable es que sea por las capas o por el tiempo de secado — que son justo las dos cosas de las que depende que aguante.
Dónde está la diferencia entre uno bien hecho y uno que da problemas
Casi siempre, en lo que no se ve. La preparación del soporte, la imprimación adecuada según sobre qué se aplique, el número de capas y sobre todo el sellado. El acabado bonito lo consigue mucha gente; que siga bonito a los cinco años depende de las capas de debajo.
Nosotros venimos del pavimento industrial, que es un mundo donde un suelo tiene que aguantar carretillas, productos químicos y agua a presión. Ese oficio —preparar bases, elegir sistemas por lo que van a sufrir y no por el catálogo— es el mismo que aplicamos en una vivienda. Cambia la escala, no el criterio.
Entonces, ¿es buena opción para tu baño?
Si buscas un acabado continuo, quieres evitar la obra de picar y estás dispuesto a usar productos de limpieza suaves, sí, y quedará muy bien. Si en tu casa se limpia con lejía por costumbre, o el baño lo usan a diario cinco personas sin miramientos, conviene hablarlo antes: hay soluciones, pero pasan por elegir bien el sellador y por saber a qué atenerse.
Cuéntanos cómo es tu baño, qué hay ahora en el suelo y las paredes y cómo lo usáis, y te decimos con franqueza si el microcemento encaja. Si prefieres ver primero los acabados continuos que trabajamos, están en la página de sistemas decorativos.
¿Estás pensando en reformar el baño?
Cuéntanos cómo es, qué hay ahora en suelo y paredes y cómo lo usáis, y te decimos con franqueza si el microcemento encaja. Sin compromiso.