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Por qué se levanta un pavimento de resina

Pavimento de resina levantado que deja ver la solera de hormigón

Un pavimento de resina bien ejecutado no se levanta. Cuando se levanta, hay una causa concreta, y en treinta años las hemos visto casi todas. Son cuatro, y se distinguen mirando el suelo.

1. Humedad en la solera

Es la primera de la lista porque es la más frecuente con diferencia. La resina sella el hormigón: si la solera tiene humedad por debajo, el vapor no puede salir y empuja hacia arriba hasta despegar la capa.

Se reconoce porque las zonas levantadas aparecen en forma de ampollas o burbujas, a menudo en el centro de los paños y no en los bordes, y porque al retirar el trozo despegado el hormigón de debajo está oscuro o directamente húmedo.

Esto no se arregla poniendo más resina encima. Se arregla midiendo la humedad antes y, si está por encima del límite, poniendo primero una barrera de vapor o esperando. Nos pasó en una obra de Córdoba: el pavimento anterior había fallado dos veces, y la humedad estaba muy por encima del límite para aplicar resina. Nadie lo había medido nunca.

2. Preparación insuficiente de la base

La resina agarra al poro del hormigón. Si el hormigón está sellado, pulido, con lechada superficial o con restos del pavimento anterior, no hay poro donde agarrar.

Se reconoce porque el trozo levantado sale limpio, entero, casi como una lámina, y por detrás no se lleva nada de hormigón pegado. Ese es el detalle que lo distingue de la humedad: si al despegar se arranca también una capa fina de hormigón, la adherencia era buena y el problema estaba en la base; si sale limpio, nunca llegó a agarrar.

La preparación mecánica —granallado o fresado, según el caso— no es un extra que se pueda recortar para ajustar un presupuesto. Es la parte de la que depende que todo lo demás sirva de algo.

3. Movimiento de la solera

Si el hormigón de debajo se mueve —asientos, juntas mal resueltas, fisuras vivas— el pavimento continuo se rompe por donde se mueve, porque él no puede acompañar ese movimiento.

Se reconoce porque el fallo es lineal, no en manchas: sigue una grieta o una junta. Y suele reaparecer exactamente en el mismo sitio si solo se parchea por encima.

4. Producto o espesor mal elegidos

Un epoxi estándar en una zona de choque térmico, o un espesor de dos milímetros donde pasan carretillas cargadas todo el día, falla aunque esté perfectamente aplicado. Aquí no hay defecto de ejecución: hay un error de elección.

Se reconoce porque el deterioro aparece solo en las zonas de más exigencia —delante de una máquina, en el pasillo de carga, junto a un desagüe con agua caliente— mientras el resto del suelo está intacto.

Cómo distinguirlas en dos minutos, sin herramientas

Cuando nos mandan una foto, esto es lo que miramos, y en este orden:

  • ¿La zona afectada tiene forma de mancha o de línea? Mancha o burbuja apunta a humedad o adherencia. Línea apunta a movimiento de la solera.
  • ¿El trozo despegado sale limpio o con hormigón pegado detrás? Limpio, era adherencia. Con hormigón, la adherencia funcionaba y el problema está debajo.
  • ¿El hormigón de debajo está oscuro? Si lo está, hay humedad, y probablemente sea la causa principal.
  • ¿Falla en todas partes o solo donde más se sufre? Solo en las zonas duras apunta a sistema o espesor mal elegidos.

No sustituye a ir y medir, pero orienta lo suficiente como para saber si estamos ante una reparación por zonas o ante algo que hay que rehacer entero.

Por qué insistimos tanto en esto

Porque tres de las cuatro causas se deciden antes de abrir el primer bote de resina. La humedad se mide o no se mide. La base se prepara o no se prepara. El sistema se elige mirando el uso real o se elige mirando el precio.

Eso es exactamente lo que un sistema de calidad certificado obliga a documentar en cada obra: qué se midió, con qué resultado y qué decisión se tomó en consecuencia. Lo explicamos en la página de calidad.

Si tienes un pavimento que se está levantando, hazle una foto de cerca a la zona despegada y del trozo por detrás. Con eso y el uso que le das, se puede orientar bastante el diagnóstico antes de ir. Y si lo que quieres saber es si merece la pena repararlo o hay que rehacerlo, está tratado en este otro artículo.


¿Tienes un pavimento que se está levantando?

Mándanos una foto de cerca de la zona despegada y del trozo por detrás, y te orientamos el diagnóstico antes de ir. Sin compromiso.

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