La solución más sencilla para la protección de soportes de hormigón. Se aplica un revestimiento protector de polimérico epoxidico, de poliuretano o metacrilato. Son necesarias por lo menos dos manos que habitualmente se aplican a rodillo o pistola. El resultado final es una superficie de color, impermeable, resistente a la abrasión, de fácil limpieza y resistente a aceites, disolventes, ácidos y álcalis.
Propiedades y ventajas:
Coste económico.
Revestimiento impermeable y anti-polvo.
Aplicación sencilla.
Acabado en una amplia gama de colores.
Buena resistencia al desgaste.
Buena resistencia química, según revestimiento aplicado.
Campos de aplicación:
Aplicable en interiores y exteriores.
Acabado de suelos en fábricas y almacenes con una solicitud mecánica media.