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La humedad de la solera: el dato que decide el sistema

Medición de humedad sobre la solera de hormigón antes de aplicar el pavimento

Si tuviéramos que quedarnos con una sola medición antes de aplicar un pavimento continuo, sería esta. La humedad de la solera decide qué sistema se puede poner, y a veces decide que hoy no se puede poner ninguno.

Por qué importa tanto

Un pavimento de resina es impermeable. Eso es justo lo que se le pide: que el agua, el aceite o los productos de limpieza no lleguen al hormigón. Pero funciona en los dos sentidos. Si la solera tiene humedad, ese vapor tampoco puede salir hacia arriba, y con el tiempo se acumula bajo la capa y la despega.

No es inmediato. Ese es el problema. Un pavimento aplicado sobre una solera húmeda puede aguantar perfecto seis meses y empezar a ampollarse al año. Cuando aparece, el que lo aplicó ya se fue.

Cómo se mide, y por qué no vale tocar con la mano

Un hormigón puede estar seco al tacto y tener humedad de sobra por dentro. Se mide de tres maneras, y no dan lo mismo:

  • Higrómetro de superficie. Rápido y no destructivo. Sirve para hacerse una idea y para comparar zonas entre sí, no para decidir.
  • Sonda de humedad relativa embebida. Se perfora, se introduce la sonda y se deja estabilizar. Es la buena: mide dentro de la losa, que es donde está el agua.
  • Prueba de la lámina. Se pega un plástico al suelo, se sella y se deja 24 horas. Si aparece condensación, hay humedad. Es la más rudimentaria y la más barata, y sirve como aviso, no como dato.

Nosotros medimos en varios puntos, no en uno. Una solera no está igual de húmeda en el centro de la nave que junto a un muro exterior o al lado de un desagüe.

Y el momento importa tanto como el método

Se mide con la nave en sus condiciones normales, no después de tenerla ventilada tres días. Y se mide justo antes de aplicar, no dos semanas antes: una solera puede cambiar mucho con una lluvia o con un cambio de temperatura.

Qué límites se manejan

Depende del sistema y del fabricante, así que la cifra exacta sale siempre de la ficha técnica del producto concreto. Pero para hacerse una idea del orden de magnitud: los epoxis convencionales suelen pedir humedad relativa interior por debajo del 75 %, y hay sistemas específicos que toleran bastante más, hasta el entorno del 95 %, precisamente porque están pensados para soleras que no van a estar nunca del todo secas.

La conclusión práctica es la que importa: no existe un único límite universal. Un valor que descarta un sistema puede ser perfectamente aceptable para otro. Por eso la medición se hace antes de elegir el material y no después de haberlo comprado, que es el orden en el que se hace mal más veces de las que parece.

Qué se hace si sale alta

Hay tres caminos y los tres son legítimos, según el caso:

1. Esperar. Si el hormigón es reciente y simplemente no ha terminado de secar, a veces basta con eso. Un hormigón nuevo necesita su tiempo antes de recibir un sistema impermeable.
2. Poner una barrera de vapor. Una imprimación epoxi específica que tolera humedad alta y corta el paso del vapor. Encarece, pero resuelve.
3. Cambiar de sistema. El poliuretano-cemento tolera bastante más humedad que un epoxi estándar. En obras con humedad crónica —muy típico en industria agroalimentaria, donde se baldea a diario— eso puede inclinar la decisión por sí solo.

Lo que no es un camino es aplicar igualmente y confiar. Eso solo traslada el problema unos meses.

Lo que esto tiene que ver con la certificación

Medir la humedad no es opcional en un sistema de calidad certificado: es un paso documentado, con su registro, su valor y su firma. Suena burocrático hasta que ves un pavimento levantado y nadie sabe decirte si aquello se midió o no. De eso hablamos en el artículo sobre qué garantiza de verdad la ISO 9001.

Si vas a pavimentar una nave y nadie te ha hablado todavía de medir la humedad, es buena señal preguntarlo tú. Y si ya tienes un suelo con ampollas, empieza por las cuatro causas por las que se levanta un pavimento.


¿Vas a pavimentar una nave?

Si nadie te ha hablado todavía de medir la humedad de la solera, hablemos nosotros. Te decimos qué hay que comprobar antes de elegir sistema. Sin compromiso.

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